Ya hace mucho tiempo que la ciencia consiguió revelar que un buen descanso y una buena higiene del sueño son esenciales para la salud. De hecho, dormir poco y mal se ha asociado a un mayor riesgo de algunas enfermedades. Pero ¿qué podemos hacer para conseguir dormir bien? No siempre es fácil, y es que influyen muchos factores. Pero en este artículo vamos a hablar de uno que no siempre se menciona y tiene una importancia crucial: nuestra cama, y más específicamente, la ropa de cama.

La importancia de la ropa de cama

Hay muchos elementos que pueden impedirnos conciliar el sueño: el frío, el calor y el sudor o la incomodidad del colchón o de la ropa de cama. Si la temperatura de la habitación no es la apropiada, seguramente no podremos dormir y ¿quién no se ha despertado sudando o helado de frío más de una vez? Además, unas sábanas que raspan o que han formado bolitas son muy incómodas para dormir en ellas y van a dificultar todavía más el conciliar el sueño.

Así, queda claro que la ropa de cama es clave a la hora de un buen descanso. Por ello, si queremos dormir bien, tenemos que tener muy claro que no vale cualquier sábana para la cama.Pero ¿cómo un buen textil para nuestro hogar

Cómo escoger una buena ropa de cama

En primer lugar tenemos que tener en cuenta que usaremos diferentes ropas de cama en diferentes épocas del año. Tenemos que elegir sábanas del espesor y tejido adecuado. Si hace calor nos interesa que sean del tejido más fino posible, y transpirable, para evacuar el sudor. Unas buenas sábanas de algodón harán que sudemos menos y que tengamos menos calor. 

En invierno en cambio nos interesará que los textiles del dormitorio sean calentitos, por tanto, más gruesos. Si se tienen buenas colchas o mantastambién vale el algodón para que sudemos menos, pero existen otros tejidos, como franela o lana, que son más abrigados si tu habitación es fría. 

Pero al margen de la temperatura exterior, nos interesa mucho una buena calidad. Cuanto más suaves al tacto sean las sábanas y las colchas, más agradable resultará dormir en ellas. Además, si elegimos sábanas de alta calidad sabemos que no formarán bolas tras los lavados, con lo que podremos disfrutar de su suavidad durante mucho tiempo.  

Ropa de cama de primera calidad

Merece la pena repetir que no toda la ropa de cama vale. Hay que tener muy en cuenta no sólo el qué sino también el cómo está hecha. Una buena materia prima sin duda hará que las sábanas o las colchas sean más duraderas y más agradables al tacto, así como más respetuosas con tu piel. No es lo mismo mezcla de tejido sintético y algodón, pero de la misma forma, no todos los algodones son iguales ni han sido tratados igual. 

Otro ejemplo: si buscamos nórdicos, hay varios rellenos diferentes. Los hay con plumón natural o con fibras sintéticas. Los nórdicos de plumón natural nos permitirán transpirar mejor, pero hay a quien se le hacen demasiado cálidos. Por otro lado, las fibras sintéticas son ligeras y fáciles de lavar, pero no pueden emular todas las características de las naturales. 

En conclusión, si quieres cuidar tu salud, no deberías menospreciar el poder de un buen descanso. Y si quieres descansar bien, empieza por invertir en materiales de calidad para tu ropa de cama, colchas o nórdicos. Recuerda que, si escoges buena calidad y productos que se ajusten a tus necesidades, estarás en realidad invirtiendo en tu salud. ¡Una muy buena idea!

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